martes, 29 de enero de 2013

VÍCTOR SÁNCHEZ DEL AMO

Víctor Sánchez futbolista
"Me enorgullezco de haber alcanzado los límites que Víctor Sánchez del Amo podía haber alcanzado"

Víctor Sánchez del Amo, nace el 23 de febrero de 1976 en Madrid. Vivió su infancia en Getafe, donde con 8 años empezó a jugar para el Uralita (equipo de la empresa donde trabajaba su padre). A los 10 años comenzó a jugar en el Deportes Alfonso, equipo de fútbol sala de su localidad, con el que se proclamó campeón de España. A los 11 años se incorpora a las categorías inferiores del Real Madrid. En la temporada 1995/1996, con 20 años, Víctor debuta con el primer equipo del Real Madrid, en el último partido de Liga frente al Zaragoza de la mano de Arsenio Iglesias.



-       - Cuando Capello llega al Real Madrid en la temporada 1996/1997, no dudó en apostar por ti como titular indiscutible ¿cómo recuerdas ese año?



Víctor Real Madrid 1996/1997
Víctor en el Real Madrid
Como un año crucial en mi carrera deportiva. Capello me dio la oportunidad de subir al primer equipo para la pretemporada y desde ese momento ya no salí de ahí. Obtengo la titularidad y acabamos campeones de Liga. Era una temporada complicada ya que se venía de una anterior que había sido un fracaso en lo deportivo. Con Fabio Capello aprendí muchísimas cosas de fútbol y fue mi primer paso en la élite. Había soñado y me había preparado desde pequeñito para llegar ahí. Cuando llegó el momento intenté estar muy atento para aprovechar esa oportunidad y poder mantenerme el mayor tiempo posible en la élite del fútbol.

-          - Capello se marcha nada más acabar la temporada. Llega Heynkes y pasas a un papel secundario. Aunque seguías jugando con cierta regularidad, perdiste el papel de titular indiscutible. El Real Madrid se descolgó de la lucha por la Liga y logró la Séptima.

Víctor Sánchez Real Madrid 1997/1998
Víctor con el Real Madrid el año de la Séptima
Fue un año muy irregular, muy parecido al que está teniendo este año el Real Madrid. En la Liga nos distanciamos de la pelea por el título y en la Liga de Campeones había una mentalización tremenda. En cada partido de la fase de liguilla como luego en las eliminatorias, se veía un equipo totalmente diferente al de la Liga. ¿El por qué?, quizás ese peso histórico que recaía sobre las espaldas del club de llevar tantísimos años, sin ganar un título de Copa de Europa, 32 si mal no recuerdo. Se creó el ambiente ideal para que todos esos ingredientes juntos al final germinaran en un equipo que fue capaz de competir al máximo nivel y ganar esa Copa de Europa ante una Juventus, con jugadores de la talla de Davids, del Piero, o Zidane en su mejor momento de forma, que era la máxima favorita. Es otro año para mí fantástico. Con Jupp Heynckes es verdad que ese año ya no tuve la titularidad de una forma tan clara como en el año anterior, pero creo que participé en un número de partidos muy importante tanto en Liga como en Copa y en Champions. Otro año muy contento.

-         En la siguiente temporada, Camacho se marcha en pretemporada y llega Hiddink al banquillo del Real Madrid. Entonces decides marcharte al Racing. ¿Qué te impulsó a cambiar al campeón de Champions por un equipo que lucharía por permanecer en Primera División?

Víctor Sánchez 1998/1999
Cromo de Víctor con la camiseta del Racing
Eso fue una apuesta deportiva mía. Se me presentó una situación en la que por motivos extradeportivos, tenía que decidir sobre mi futuro. Yo tenía muy claro que la decisión de salir la tomaría yo. Elegiría yo mi futuro. En ese momento el equipo que quería apostar por mí fue el Racing de Santander. Para mí era una parada de paso, por supuesto, para tratar de seguir creciendo como futbolista hacia un club que me permitiera tener las aspiraciones que a uno que le han enseñado desde pequeño a jugar a ganar todos los partidos, pues quiere seguir manteniendo. Me siento muy orgulloso de haber sido valiente en tomar esa decisión, porque al final me salió bien.

       - Allí realizas tu mejor temporada a nivel goleador con 12 tantos en Liga. ¿Qué tenía ese equipo para que vieras puerta con tanta facilidad?

No es que ese equipo tuviera nada especial, es una cuestión táctica, depende de la posición. Cuando yo llegué de alevín al Real Madrid jugaba de delantero. En infantiles me colocaron en la banda derecha y a partir de ahí jugué siempre en posiciones del centro del campo, por banda derecha, izquierda e incluso por el centro. En el Racing de Santander jugué de segundo delantero, con libertad absoluta para bajar al centro del campo y para llegar al área. En la primera vuelta conseguí once goles, hasta que hubo un cambio de entrenador y llegó Gustavo Benítez. Cambiamos de sistema y pasé a jugar de carrilero con una defensa de cinco y evidentemente el área ya me quedaba muy lejos. Esa es la explicación, al final es una cuestión táctica.

-       - El año en el Racing te vale para fichar por el Deportivo de Irureta en 1999. Buena temporada para ti, tanto a título individual siendo un indiscutible y debutando con la selección, como a título colectivo con un título de Liga que nadie se esperaba. ¿se puede pedir más?

No, no se puede pedir más. Pasé del Racing a un Deportivo que estaba construyendo un proyecto importantísimo. Uno por quien tiene que apostar es por sí mismo, tiene que tener confianza uno mismo, en sus cualidades y son sus argumentos los que tiene que poner en el terreno de juego y los que le van a llevar a crecer. Nunca hay que conformarse, siempre hay que querer más y tener un espíritu de crecimiento y aprendizaje constante, al final es lo que te lleva a buscar lo máximo de tus posibilidades, que es a lo que deberíamos aspirar todo el mundo en la vida, no solo en el ámbito deportivo. Tratar de exprimirnos al máximo en función de nuestras capacidades. Si te relajas y te duermes, te estás siendo infiel a ti mismo y eso no debería suceder. Haber sido uno de los partícipes y protagonistas de esos momentos de la mejor historia del Depor, a uno le llena de orgullo y satisfacción, sobre todo cuando se ha sido tan valiente de tomar la decisión que tomé yo cuando salí del Real Madrid con 22 años. 

-        -  En tu primera temporada en el Deportivo ganaste tu segunda Liga. Esta desde luego fue mucho más inesperada que la primera. ¿Cómo viviste ese título liguero en comparación con el primero?

Víctor vivió en el Deportivo sus años más felices
Bueno, esa fue más complicada, es lógico. Lo que pasa es que la primera, ten en cuenta que la conseguí en la temporada de mi debut en el primer equipo del Real Madrid. Yo estaba viviendo un sueño, para un jugador que entró en la casa con once años y ve cumplirse ese sueño de jugar en el primer equipo y conseguir el título de Liga, se celebra de una manera tremenda. Es verdad que tres temporadas después, uno tiene ya más experiencia acumulada en la competición y valora desde otro punto de vista el éxito. La ilusión de una ciudad como La Coruña que había visto como la historia le robó en el último minuto del partido, con la no consecución de un penalti, su primer título de Liga. A la segunda oportunidad la conseguimos, y ser protagonista de eso te llena de orgullo, porque además, después de tanto tiempo en La Coruña, se entiende mucho más por qué desde el principio te sientes tan integrado en una ciudad como La Coruña. Yo siempre tendré palabras de agradecimiento hacia esa gente que es realmente hospitalaria y que conmigo se portaron desde ese primer día que yo llegué a La Coruña de una manera fantástica, por lo cual lo vives con ese agradecimiento y esa gratitud a la gente y a la afición por la importancia que tiene no ser el Madrid ni el Barcelona y ganar un título de Liga. Eso tuvo muchísimo mérito, por más que desde algunas perspectivas se le quiera restar importancia hablando de que si se consiguió con pocos puntos o que el Real Madrid y el Barcelona no estaban bien. Madrid y Barcelona tienen todas las temporadas las mejores plantillas de España y una de las mejores de Europa y por tanto del mundo, por lo cual, competir contra estos dos equipos y estar por delante de ellos tiene muchísimo mérito. Lo que es una utopía es que cualquier otro equipo de liga que no sea Madrid o Barcelona, vaya a ganar el título con cien puntos y 120 goles. Porque eso es prácticamente imposible, eso está solo al alcance de Real Madrid y Barcelona. Una Liga que se consigue con menos puntos quiere decir que es más competida, porque los puntos se reparten. La cantidad de puntos son los mismos, si el primero tiene muchos, es que se los ha quitado a los demás y si se los ha quitado a los demás quiere decir que hay poca competencia, por lo cual una Liga que gana el Valencia o que gana el Deportivo u otro equipo con sesenta y tantos puntos o con setenta, la lectura que hay que darle no es la de que la liga tenga poco nivel, al revés, es de más nivel.

-      Con la selección jugaste varios partidos, pero no llegaste a entrar nunca en una lista para una Eurocopa o Mundial. ¿Es una espina clavada?

No, no porque al final hay cosas que uno no puede manejar y que no dependen de él. Yo no tuve la fortuna de vivir un momento de tanta tranquilidad y tan dulce como es el momento actual de la selección española. Desde que la selección se proclamó campeona de Europa en 2008. El contexto que me tocó a mí vivir como jugador, las participaciones que tuve con la selección fueron momentos muy convulsos, con mucha problemática, cambios de seleccionadores, no terminaba de agarrar ninguno de los proyectos y eso generaba mucha inestabilidad. Participé con dos seleccionadores diferentes, a los cuales les estoy muy agradecido, y fue una experiencia fantástica para seguir creciendo como futbolista. Seguramente, en un momento de más calma, hubiera tenido más posibilidades de participar con más continuidad, pero a cada uno le toca lo que le toca.

-          - ¿Qué significó para un madridista como tú el "Centenariazo"?

Víctor Deportivo
Víctor conquistó en el 2002 su primera Copa del Rey
Yo ese momento lo viví como un deportivista, no como un madridista. Uno cuando es profesional, el sentimiento de aficionado lo pierde. Por lo menos a mí me ha pasado. Mientras he sido profesional de los clubes en los que he estado, no ha habido nada más importante en mi cabeza que defender a muerte a mi equipo, no ha habido ni un hueco para alegrarme de las victorias de equipos en los que anteriormente hubiera estado. Uno está centrado en su equipo y solo quiere lo mejor para su club, que es al que se debe. Aquel día lo viví no como hincha sino como profesional y como profesional lo celebré al máximo por la dificultad que entraña el conseguir ganar una final al Real Madrid de Zidane, Raúl, Roberto Carlos, Figo y esa multitud de estrellas. Ganarles y encima en el Bernabeu tiene mucho mérito, porque son equipos que no están preparados para fallar en los momentos importantes y si nosotros con el Deportivo fuimos capaces de ganarles y ganarles bien, porque fuimos claramente superiores en esa final, quiere decir que éramos un equipo importante.

-          ¿Puede ser ese título más importante que las dos ligas anteriores que habías logrado?

Todos los títulos son buenos, los disfruté todos. No son cosas que se me dieron a la vez. Cuando fui campeón de Liga lo celebré al máximo porque fue un momento de máxima emoción, eres campeón de Copa y lo celebras al máximo. No te paras a pensar si un título puede ser más importante que otro. La Copa del Rey era un título que me hacía muchísima ilusión porque no tenía ninguna. Con el Deportivo si es cierto que algunos títulos se pueden celebrar más. Yo con el Real Madrid gané una Supercopa y con el Deportivo dos, y estas últimas sí se celebraron más.

-     En el Deportivo estuviste 7 años rodeados de futbolistas como Tristán, Valerón, Makaay, Fran, Mauro Silva, Donato, Molina, Luque… ¿Qué aprendiste de ellos?

Aprendes tanto de tus compañeros como de todos los entrenadores que tienes en tu carrera. Aquella fue una generación fantástica, llegaron muchos españoles que habían sido campeones de Europa con la sub21, otros con sus selecciones respectivas empezaron ya a acumular internacionalidades. Se hizo un equipo muy bonito, una plantilla muy equilibrada donde todos los jugadores peleábamos al máximo por el puesto de titular. Desde esa competencia, respeto y esa idea de que todos teníamos que tirar en la misma dirección, conseguimos vivir un montón de temporadas al máximo nivel en la élite. No sólo conquistamos títulos. Era un orgullo desplazarnos en los partidos de Champions, Tuvimos grandes actuaciones plazas históricas del fútbol europeo, como Milán, Manchester, Munich, Turín, o Londres. Campos emblemáticos donde dejamos momentos para el recuerdo y fuimos despedidos con grandes ovaciones en muchos de esos partidos por ese sentimiento y esa gran afición que hay por Europa que sabe reconocer cuando un equipo hace buen fútbol.

-       En 2006, con 30 años, pones rumbo a Grecia y firmas por el Panathinaikos. Allí apenas gozas de continuidad por las lesiones. ¿Mal recuerdo?

Víctor en Grecia
Víctor en el Panathinaikos
No, no, no. Cuando uno lo pone todo de su parte para hacer las cosas bien y pasan temporadas como esta, te vas con la cabeza bien alta y no tienes ningún remordimiento de conciencia. La verdad es que fue una temporada muy desgraciada porque llegué sin hacer pretemporada y directamente entré a competir. Empecé a acumular unos problemas de tendinitis que generaron una tendinitis crónica y unos problemas de rodilla que no eran operables. Esto me impidió competir con continuidad. Fue una experiencia muy bonita, muy buena, guardo un buen recuerdo a pesar de haber tenido ese infortunio porque pusimos todo de nuestra parte con los servicios médicos tanto griegos como españoles y no fue capaz de solucionar esos problemas. Tuve que volver a España y poner fin ya prácticamente a mi carrera deportiva.

-     - Como bien dices, regresas a España, a Segunda División donde te incorporas a la plantilla del Elche...

Víctor Sánchez del Amo en el Elche
Víctor con el Elche
Sí, yo veraneo desde muy pequeñito en esa zona, en una urbanización entre Santa Pola y Elche y tengo relación con mucha gente de allí, me pidieron que les echara una mano y me acerqué, me hablaron de un proyecto interesante de subir a Primera, yo ya me había recuperado de esas molestias que sufrí en Grecia y empecé a entrenar con ellos y a participar. Hablamos de que si a mí me llegaba la oportunidad de elegir otro equipo me dejarían salir sin problemas, pero entré en otra dinámica de lesiones que vinieron producidas por otras circunstancias, patadas, golpes, me hicieron en dos partidos diferentes dos entradas terroríficas en la rodilla, tuve dos roturas parciales de ligamento lateral, de músculo poplíteo, que es un músculo que está por detrás y da  mucho la lata. Al final, cuando entras en esa dinámica, llegó final de temporada y decidí poner fin a mi carrera deportiva.

-          ¿Qué balance haces de tu carrera deportiva como jugador?

Sobre todo el balance de tener el orgullo de haber luchado constantemente por crecer, por aprender cosas cada día, de haberme llevado muy cerca seguramente de los límites futbolísticos que Víctor Sánchez del Amo podría alcanzar, por dedicación, esfuerzo y mentalidad. Más allá de los títulos, cifras y números de partidos o goles, esto es de lo que me enorgullezco. Uno conoce sus propios límites y sabe lo que es capaz de dar. A mí me da pena ver a compañeros que además en el curso de entrenador coincides con muchos, que hacen estas reflexiones una vez retirados. Se arrepiente de no haber tenido la dedicación que esta profesión requiere, de no haber tenido la mentalidad que esta profesión requiere y que se ven que han estado lejos de ese límite que como futbolista por sus capacidades innatas podían haber tenido. Yo para eso tengo la cabeza bien alta y el orgullo de haber sido un luchador constantes, de haber conseguido todas las cosas que he conseguido a base de esfuerzo, de que nadie te ha regalado nada y te permite afrontar lo que te queda con esa misma mentalidad. Mi filosofía de vida es esa, confío en mí mismo, en mis cualidades y en mi capacidad para conseguir los retos que me propongo.

-          ¿Te ves algún día emprendiendo una aventura al frente de un banquillo?

Sí, pero no pierdo tiempo en pensar en eso ahora. Estoy encantado de formar parte del grupo de trabajo de Míchel al que le estoy súper agradecido por haberme dado la oportunidad tan rápido, recién terminé el curso de entrenador. Espero estar con él mucho tiempo y que podamos disfrutar de muchos éxitos durante muchos años.

-         De pequeño, ¿quién fue tu ídolo futbolístico?

Víctor y Míchel
Víctor con Míchel, uno de sus ídolos
Pues no tenía uno, tenía varios. Me gustaba fijarme en las mejores cosas de muchos. Me encantaba la capacidad de remate de Hugo Sánchez, por lo cual era mi ídolo en cuanto a remate. Me encantaba la calidad en los pases de Míchel, por lo cual era mi ídolo en cuanto a los pases. Me encantaba la capacidad de lucha y ese genio que tenía Juanito, por lo cual intentaba aprender a tener esa raza que le llaman. Sobre todo esos tres jugadores eran tres en los que me fijaba muchísimo.

-          - ¿Un entrenador?

Capello hizo titular a Víctor
¿Un entrenador?, te tengo que decir todos. Porque con un entrenador solo no te llega. Esto es una carrera de un medio plazo que dura 10, 12, 15 años y en ese periodo, salvo que juegues en el Manchester United (risas), tienes varios entrenadores. Por lo cual, aunque te gusten más unos que otros de los que has tenido, todos han sido importantes.

        ¿Alguno que influyera más en ti?

Sobre todo, por la oportunidad que me dio para debutar, Fabio Capello. Pero por esa circunstancia, alguno tiene que ser el primero. Por educación y por agradecimiento, pues uno le guarda un especial cariño. Aparte de ser un magnífico entrenador como ha demostrado en muchas más situaciones, no porque lo diga yo y porque me diera la oportunidad se puede pensar que no soy objetivo, pero desde luego que no hace falta que descubra yo a Fabio Capello como entrenador.

-          ¿Tu mejor gol?

(Se lo piensa) Difícil… porque no es que me haya hinchado a meter goles en mi carrera, pero ha habido unos cuantos bonitos y también importantes. Ahora me viene a la cabeza la falta en el Nou Camp en la primera victoria en la historia del Deportivo en ese campo. Fue un gol de falta, muy bonito, en el descuento del partido y supuso el 2-3.

-          ¿Un momento?

(Se lo piensa más) El día de mi debut en Liga con el Real Madrid en el Bernabeu. La sensación de salir al estadio y, de repente, ver un campo de noventa mil personas lleno es algo absolutamente impresionante y novedoso para un chaval de 20 años, como era yo en aquel momento. Recuerdo la sensación de como en un parpadeo, abstraerte de todo lo que te rodeaba, escuchar el pitido del árbitro y dedicarte solo a jugar. Como si de repente hubiera desaparecido el resto. Ese es un momento que se me ha quedado grabado en la cabeza.

-          ¿Un estadio?

Estadio de Anfield
A mí si hay un estadio que me ha impresionado siempre, y he tenido la suerte de jugar en él, es Anfield. Ese momento mágico del himno del Liverpool es… para mí, que me encanta esta profesión, algo que he visto desde pequeñito por televisión, y he tenido la fortuna de poder vivirlo en persona y escucharlo. La verdad es que es impresionante.

-         - ¿Una hinchada?

(Se lo piensa bastante) ¿una afición?, te diría que la incondicional. Quiero decir, la que está siempre con su equipo. Tanto en los mejores como en los peores momentos. Una afición que es capaz de abstraerse de situaciones externas y apoyar a su equipo no sabe la de puntos que le da a su equipo a lo largo de una temporada. Tenemos un ejemplo con la del Deportivo. La afición del Deportivo dio un paso adelante la temporada pasada, cuando el equipo descendió de Primera a Segunda, acompañó a su equipo en todos los partidos, tanto en Riazor como fuera y lo llevó en volandas de vuelta a la primera categoría. Eso es un ejemplo.
Víctor con Valerón en el Depotivo

-         - ¿Qué jugador te ha impresionado más?

(Se lo piensa) A ver, he jugado con muchísimos y contra muchísimos. Pero el que más me ha impresionado, porque la gente no ha tenido la oportunidad de verle al nivel que se merecía y rodeado de los jugadores que se merecía, Valerón. Valerón en su etapa de plenitud era un jugador que de haber estado en un Madrid o en un Barcelona, hubiera sido un ganador del Balón de Oro seguro.

-          ¿Un hobbie?

Pues todo lo que es deporte, porque juego al tenis, juego al golf, ahora que está de moda el pádel pues el pádel también. En fin, todo lo que es deporte me encanta, pero por encima de todos y el que he jugado de pequeñito, el tenis.

Buscando siempre el éxito del colectivo, sabedor de que una individualidad puede ganar partidos pero no títulos. Víctor, un jugador de equipo no exento de calidad individual para resolver un partido en un momento dado. Víctor, un futbolista con el que cualquier entrenador querría contar. Víctor Sánchez del Amo, uno de esos futbolistas que hacen del fútbol un deporte más noble. 


domingo, 2 de diciembre de 2012

REAL MADRID 1-3 ATLÉTICO DE MADRID (30-10-1999)


El 30 de octubre de 1999 ocurrió algo histórico en el estadio Santiago Bernabeu, y como tal, lo reprodujo el diario MARCA en su portada al día siguiente. El Atlético de Madrid visitaba el feudo madridista en el encuentro correspondiente a la décima jornada de la Liga en la temporada 1999/2000. El resultado final: Real Madrid 1-3 Atlético de Madrid. Pero, ¿por qué tildaría MARCA de "histórico" este partido?, ¿por el resultado?. No, tengamos en cuenta que en el derbi anterior, correspondiente a la jornada 37 de la temporada 1998/1999, el equipo colchonero vencería por 3-1 en el Vicente Calderón. La victoria del equipo de Jesús Gil no era ninguna novedad en aquella época (aunque el Atlético llevaba 7 años sin ganar en el Bernabeu). Lo de "histórico" se debe sobre todo al baño futbolístico que recibió el Real Madrid y al hecho de que el Atlético remontara un resultado adverso frente al Real Madrid en el Bernabeu, algo que hacía 50 años que no sucedía. Lo que no sabía MARCA cuando eligió ese titular, es que con el paso del tiempo ese partido sería "histórico" por otros motivos.

Contexto. Los dos equipos madrileños llegaban al derbi en horas bajas. El Real Madrid del galés John Benjamin Toshack llegaba al encuentro en novena posición con 12 puntos, a 8 del Barcelona (líder en aquellos momentos). El Atlético de Claudio Ranieri se encontraba aún peor clasificado, ocupaba el puesto 16 con 10 puntos. El derbi, además de la rivalidad habitual entre estos dos equipos, era un partido de urgencias en el que los dos conjuntos saldrían al terreno de juego cara de perro.

Partido. El Real Madrid salió mejor, prueba de ello es el hecho de que a los nueve minutos de partido se adelantase en el marcador, gracias a un cabezazo de Fernando Morientes tras una falta botada por Roberto Carlos. Pero poco le duraría la ventaja en el marcador al conjunto merengue. Tan solo cinco minutos después, en el 14, el ariete holandés Jimmy Floyd Hasselbaink aprovecharía un pase al hueco de Carlos Aguilera y un error estrepitoso de Iván Campo al ir al cruce, para batir con facilidad al guardameta Albano Bizarri. Establecía así las tablas en el marcador. En el minuto 31, una pérdida de balón de Redondo en campo madridista propició un mano a mano de José Mari con Bizarri, quien vería de nuevo perforada su portería. El Atlético se había sobrepuesto al gol inicial de Morientes dándole la vuelta al partido, pero los colchoneros querían más. En el minuto 39, de nuevo Hasselbaink, esta vez con un zambombazo desde fuera del área batiría por segunda vez a Bizarri. Al descanso el Atlético de Madrid ganaba por 1-3 al Real Madrid. Remontar en el Bernabeu era algo histórico para los colchoneros. A los cinco minutos de la segunda parte Bizarri sería expulsado por derribar a Capdevila fuera del área cuando este se iba solo hacia portería (los defensas del Real Madrid parecían no existir). El Real Madrid se quedaba con diez hombres para lo que restaba de partido y un jovencísimo Iker Casillas debutaba en un derbi sustituyendo a Guti. El Atlético no se aprovecharía de la superioridad numérica y el partido acabaría con el 1-3 de la primera parte. El Atlético de Madrid ganaba al Real Madrid en el Santiago Bernabeu tras siete años y le remontaba, también en el Santiago Bernabeu tras cincuenta años. Noche histórica para los colchoneros, que seguro que la disfrutaron.

ALINEACIONES:
  • Real Madrid: Bizarri; Salgado, Iván Campo, Julio César, Roberto Carlos; Redondo (Karembeu, m.62), Helguera (Eto'o, m.71), Seedorf, Guti (Casillas, m.52); Raúl y Morientes.
  • Atlético de Madrid: Molina; Gaspar, Chamot, Gamarra; Aguilera (Valerón, m.64), Capdevila; Bejbl, Baraja, Solari; José Mari (Correa, m.80) y Hasselbaink (Paunovic, m.90).
Goles: 1-0, m.9: Morientes. 1-1, m.14: Hasselbaink. 1-2, m.31: José Mari. 1-3, m.39: Hasselbaink.
Árbitro: López Nieto (colegio andaluz). Mostró tarjeta amarilla a Roberto Carlos por parte del Real Madrid y a Baraja y José Mari por el Atlético. Expulsó en el minuto 50 a Bizarri.


Temporada. A pesar de la importante victoria del Atlético de Madrid en el derbi, la temporada 1999/2000 resultaría de lo más convulsa para los dos equipos madrileños. Los dos equipos sufrieron bajas importantes en el mercado de invierno: el Atlético se quedaría sin José Mari y sin Chamot (quienes partieron rumbo al AC Milán), el Reall Madrid perdería a Clarence Seedorf (se marchó al Inter de Milán).Ni Toshack ni Ranieri lograron acabar la temporada. En su lugar llegaron Vicente Del Bosque y Radomir Antic respectivamente.  El Atlético de Madrid a pesar de contar con un auténtico equipazo (Hasselbaink, Kiko, Solari, Baraja, Valerón, Aguilera, Molina, etc) descendió a Segunda División, algo incomprensible. El Real Madrid acabó la Liga en quinta posición y no fue capaz de clasificarse matemáticamente para la Champions League. No obstante, ambos equipos obtuvieron un premio final al acabar la temporada. El premio fue la oportunidad de lograr un título. El Atlético (ya descendido y con Fernando Zambrano en el banquillo) disputó la final de la Copa del Rey frente al Espanyol y perdió por 2-1 (partido del que habría mucho que contar). El Real Madrid no desaprovechó la oportunidad de alzar la Octava Copa de Europa y tras unas eliminatorias trepidantes frente al Bayern Munich y el Manchester United, el Real Madrid destrozó al Valencia en la final, endosándole un 3-0. Este título le permitió al Real Madrid participar en la siguiente edición de la Champions League, en detrimento del Real Zaragoza.

Leyenda Negra. El descenso del Atlético de Madrid a Segunda División nos privó de ver el derbi madrileño en la Liga durante dos temporadas (las que tardó el Atlético en retornar a la máxima división). Desde el retorno colchonero a Primera División, la palabra derbi se ha convertido en una pesadilla para los aficionados rojiblancos. Y no es para menos. Desde el retorno atlético a la Liga en la temporada 2002/2003, no ha vencido ni un solo derbi hasta la fecha (escribo este artículo un 2 de diciembre de 2012). En total son 24 partidos oficiales consecutivos sin lograr una victoria. La vuelta de la temporada 1999/2000, la ida de la temporada 2012/2013, y todas las idas y vueltas disputadas desde la campaña 2002/2003. 22 partidos ligueros y 2 en una eliminatoria de Copa (temporada 2011/2012). Hacen un total de 18 victorias blancas y 5 empates. Y el dato no se queda ahí, si observamos los últimos nueve derbis, no es que el Atlético no haya ganado ninguno (que no lo ha hecho), sino que los ha perdido todos. Es la primera vez en la historia que el Real Madrid gana nueve derbis oficiales consecutivos al Atlético de Madrid. Y la leyenda negra continúa...

Para acabar me gustaría tener un detalle con los aficionados atléticos, sobre todo con los más jóvenes, muchos de ellos no habrán visto ganar nunca al Atlético un derbi frente al Real Madrid. Sé que no es lo mismo, pero a continuación os dejo un resumen de la última colchonera victoria frente al Real Madrid, hace ya 13 años. ¡Disfrútenlo!



Hasselbaink destrozó al Real Madrid el 30 de octubre de 1999
Hasselbaink fue el héroe de la última victoria atlética frente al Real Madrid