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sábado, 12 de octubre de 2013

JORGE GONZÁLEZ. 'El mágico'

"Respeté al fútbol, pero no me respeté a mí"
Para muchos entendidos del fútbol, así como para gran parte de futbolistas y entrenadores, el Mágico González es sin duda alguna el mejor futbolista que haya existido nunca... técnicamente. Y es muy importante esa precisión, porque técnicamente, muy pocos jugadores en la historia de este deporte puedan siquiera soñar con hacerle sombra al Mágico en lo que al apartado técnico se refiere. Es una lástima para el propio Jorge Mágico González que para llegar a lo más alto en el mundo del fútbol hagan falta cualidades tácticas, disciplina, trabajo en equipo o una preparación física adecuada. Son todas estas capacidades y alguna que otra más las que, por qué no decirlo también, unidas a su falta de ambición, le han privado a "El Mago" González de estar en lo más alto del Olimpo futbolístico rodeado de multitud de trofeos. Aún así, Mágico nos ha dejado momentos para el eterno recuerdo, pequeñas gotas que demostraban su enorme calidad, lo que pudo llegar a ser y no fue. Porque si él hubiera querido, podría haber marcado una época en el fútbol como lo hicieron jugadores de la talla de Alfredo Di Stéfano, Pelé, Johan Cruyff, Maradona o Zinedine Zidane. Porque el 'El Mago' González no tenía nada que envidiar a estos nombres, técnicamente incluso estaba por encima de todos ellos. La historia futbolística de Jorge González es la de un privilegiado del balón que llegó hasta donde él mismo quiso llegar.

Jorge González en su juventud
Jorge Alberto González Barillas nace en San Salvador, capital de El Salvador, el 13 de marzo de 1958. Jorge González es el menor de ocho hermanos y el único que pudo hacer de su pasión al fútbol su modo de vida. Jorge dio sus primeros pasos en el mundo del fútbol con el ANTEL, club en el pasó su infancia y su adolescencia. Desde muy temprana edad, comenzó a verse en Jorge, una chispa de calidad que hacía presagiar que podía llegar hasta donde quisiese en el mundo del fútbol. Era un superdotado de la técnica y el regate. Fue en esta primera etapa de su carrera cuando comenzó a ser apodado como 'El Mago'. Este apodo aparece tras un partido entre el ANTEL y el CD Águilas. La actuación de Jorge González en este partido, que ganó el ANTEL por 3-1 fue excepcional. Tras concluir el partido, el comentarista deportivo Rosalío Hernández Colorado, le bautizó como 'El Mago'. Ese año, el ANTEL finalizó en la parte media de la tabla y la compañía telefónica que le da el nombre al equipo, optó por retirar su patrocinio. Tras este contratiempo, la mayoría de los jugadores del ANTEL decidieron cambiar de equipo, pero 'El Mago' no. Jorge decidió no marcharse y pasó a formar parte del Club Deportivo Independiente de San Vicente, club que compró la plaza que dejaba el extinto ANTEL. Sin embargo, solo juega un año para el equipo de San Vicente. 'El Mago' estuvo a prueba durante semana y media con el Universidad de Guadalajara mexicano, sin embargo, los técnicos del club mexicano decidieron no contratarlo. En 1977, con 19 años, Jorge González ficha por el prestigioso Club Deportivo FAS de Santa Ana, de la Primera División salvadoreña. El traspaso se efectuó a cambio de 60000 cólones (lo que en su momento fue cerca de un millón de pesetas y hoy sería algo más de 5100 euros).

'El Mago' con el CD FAS
Nada más llegar al CD FAS, '
El Mago' consiguió ganar dos ligas de manera consecutiva, así como una Copa de Campeones de la CONCACAF en 1979. Asimismo, estuvo a punto de proclamarse campeón de la Copa Interamericana, solo el Olimpia de Paraguay pudo derrotar al CD FAS en la final de dicha competición. Sus éxitos con el CD FAS, estaban acompañados de éxitos con la selección de El Salvador. 'El Mago' se echó a la selección de El salvador a sus espaldas y consiguió clasificarla, por primera vez en su historia y contra todo pronóstico, nada más y nada menos que para el Mundial de España 1982. El Salvador se proclamó campeón de Centroamérica superando a selecciones como Panamá y Guatemala. Este título le dio acceso a un torneo Hexagonal que se disputaría en Honduras en 1981. El Salvador tuvo que luchar contra Honduras (la anfitriona), Haití, Cuba, Canadá y México (la gran favorita) por dos plazas para España'82. La sorpresa saltó cuando en el encuentro disputado entre El Salvador y México, Jorge realizó una jugada espectacular regateando a tantos adversarios como le salían al paso. El tiro de 'El Mago' fue rechazado por el arquero mexicano, sin embargo, Ever Hernández estuvo atento para capturar el rechace y convertir en gol la maravillosa jugada de "El Mago". El Salvador, con ese solitario gol de Hernández, se clasificaba para el Mundial de España 1982. La otra sorpresa del torneo, fue la clasificación de Honduras.

Con El Salvador clasificada para el Mundial, el combinado centroamericano se enfrentaba a una serie de partidos de preparación en el continente europeo. Uno de ellos fue contra el PSG francés, en ese partido 'El Mago' Gonzélez volvió a exhibirse sobre el terreno de juego, sellando el 3-1 final favorable a El Salvador. Los dirigentes galos, impresionados por la capacidad técnica de Jorge González, decidieron intentar contratarlo de forma permanente para su equipo. Todo estaba cerrado para que el trato se llevara a cabo. Solo quedaban las firmas y para tal propósito, dirigentes y jugador habían acordado reunirse en un hotel de la capital francesa. Era un paso muy importante para la carrera de Jorge González, quien con anterioridad había rechazado ofertas de clubes como el Aurora y Comunicaciones de Guatemala, los Pumas de México, el Universitario de Perú o Los Ángeles Aztecas. Asustado, por el gran compromiso que supondría formar parte de un club europeo tan exigente, Jorge 'El Mago' González decidió no presentarse a esa reunión, frustrando así su fichaje por el PSG.


'El Mago' González en un lance del partido contra Bélgica
Tras disputar los amistosos de preparación para el Mundial de España 1982, llegaba la hora de la verdad para la selección de El Salvador, comenzaba el Mundial y por segunda vez los salvadoreños se encontraban entre las selecciones participantes (la primera vez que El Salvador participó en un Mundial fue en México'70) . Eran claramente uno de los rivales más débiles, y así se demostró en el primer partido frente a Hungría, en el que los magiares derrotaron a El Salvador nada menos que por 10-1, estableciendo así un récord que aún perdura en el tiempo: la mayor goleada lograda en un Mundial de fútbol. Pese a la goleada, González fue elegido como el mejor jugador del partido. En los dos partidos restantes, la selección de El Salvador se aplicó más en defensa y sólo cayó derrotada por 1-0 frente a Bélgica y 2-0 frente a Argentina. A pesar del pobre paso de El Salvador por el Mundial de España, Jorge 'El Mago' González fue elegido como el décimo mejor jugador de todo el Mundial.


Clubes españoles como el Atlético de Madrid y el Cádiz CF comenzaron a intentar hacerse con los servicios de 'El Mago' de El Salvador. Camilo Liz, secretario técnico por aquel entonces del conjunto gaditano, tomó ventaja en las negociaciones. Jorge Alberto González llegaba así a España como nuevo jugador del Cádiz que presidía Manuel Irigoyen. Rechazando ofertas de importantes equipos centroamericanos y europeos, finalmente decidió recalar en un Cádiz que por aquellos tiempos se encontraba en la Segunda División española. Para realizar este fichaje, el Cádiz pagó al FAS 7 millones de pesetas por un año de contrato, si tras ese año el equipo de Irigoyen quería seguir contando con los servicios del salvadoreño, tendría que pagar al FAS otros 12 millones de pesetas.


González (estrella del Cádiz) y Milosevic (entrenador)
El debut de Jorge Alberto González con la camiseta cadista se produce en un encuentro amistoso de pretemporada disputado en Véjer, ante el modesto La Barca. Para encontrar su debut en un partido oficial con el Cádiz, hemos de esperar hasta el 11 de septiembre de 1982, fecha en la que se disputaba la primera jornada de la Segunda División Española. El calendario había emparejado al Cádiz en esta primera jornada contra el Real Murcia. El partido, que se disputaría en el Ramón de Carranza, finalizaría con empate a uno. La magia futbolística del que en Cádiz fue bautizado como el Mágico González, le hizo ganarse rápidamente el cariño de toda la afición gaditana. Para el recuerdo quedarán sus regates imposibles como la "culebra macheteada", una especie del regate hoy conocido como "cola de vaca", que el Mágico realizaba siempre en la línea de córner, lo más cerca una afición que enloquecía al ver tales maravillas. El exfutbolista argentino Hugo Vaca, compañero de Jorge González durante su primera temporada en el Cádiz recuerda de esta manera los regates del Mágico: "era un murmullo que pronto se convertía en un rugido. Todos los aficionados aguardaban, comiéndose las uñas, unidos por aquel secreto compartido. Se la va a hacer, se la va a hacer. Y se la hacía. Esa culebrita, que aquí también conocimos como la cola de gato, era la locura en el Ramón de Carranza". Esa primera temporada de González en el Cádiz fue algo memorable, logró 14 tantos y el Cádiz logró su tercer ascenso a Primera División finalizando en segunda posición, solo superado por el Real Murcia. Cádiz y España descubría a un genuino del balón al mismo tiempo que descubrió a un genuino de la noche. Si bien es cierto que las actuaciones del Mágico no dejaban lugar a dudas dentro del campo, fuera de él dejaba algo que desear. Digamos que la disciplina no era su fuerte, tanto era así que junto a él, llegaron a Cádiz Armando Monedero (directivo del FAS) y José Ramón Flores (dirigente de la federación salvadoreña) con el objetivo de que Jorge mantuviera un estado físico aceptable para la práctica de un deporte de élite. Muchas veces no se presentaba a los entrenamientos y el propio Cádiz le llegó a asignar a un empleado la tarea de ir a despertarlo todas las mañanas, si lo encontraba. Aunque con respecto a esta faceta del Mágico, también es cierto que hay mucho de leyenda.

"El Mágico" González en el Cádiz CF
En el regreso del Cádiz a Primera División, las cosas no fueron nada fáciles. Prácticamente estuvo durante todo el año ocupando los puestos de descenso. En diciembre de 1983, fue destituido Dragoljub Milosevic del puesto de entrenador, al banquillo cadista llegó Benito Joanet, quien no pudo hacer nada para evitar el descenso. El Cádiz solo consiguió en esta temporada en Primera seis victorias. En esta temporada en la que el conjunto andaluz no optaba a nada tanto el Mágico como el club se ganaron el cariño de toda España. Un 31 de marzo de 1984, con el Cádiz virtualmente descendido, se disputaba un Barcelona-Cádiz en el Camp Nou. En el minuto 87, el Cádiz caía derrotado por 3-0, momento en el que el Mágico González se sacó de la chistera una jugada espectacular en la que dejó por los suelo a defensas de la talla de Alexanco o Migueli para marcar un gol impresionante. En su debut en la Primera División Española, Jorge González firmó 14 goles, quedándose solo a dos tantos de los máximos goleadores de esa temporada: Juanito y Da Silva, con 16. Esa temporada de Jorge en la élite española, supuso su consolidación como gran estrella, hasta el punto de que durante el parón invernal, el FC Barcelona de Menotti y Maradona se llevó al salvadoreño a una gira que el club catalán realizó por Estados Unidos. Acabada la gira, el futbolista salvadoreño se reincorporó a la disciplina del Cádiz. No es que su calidad no encandilara a los dirigentes del Barcelona, sino que su comportamiento fuera de los terrenos dejaba muchas dudas. Durante la gira, el equipo blaugrana se encontraba en un hotel de California, cuando de repente saltó la alarma anti-incendios. Todos los componentes del Barcelona salieron huyendo del interior del hotel. Todos salvo uno, el Mágico. Cuando fueron a buscarlo se lo encontraron en su habitación durmiendo profundamente junto a una señorita. Preguntado por su actuación el salvadoreño respondió: "siempre he sido muy vago y aquel día me costaba mucho levantarme. Además, no había ningún incendio. Porque no hubo ningún incendio esa noche ¿verdad?". Tras este incidente, las puertas de los grandes clubes europeos se le cerraron a aquel despreocupado individuo.

Jorge González en el Valladolid
Pese al descenso, Jorge González tenía pensado seguir en el Cádiz, de hecho incluso disputó la final de consolación del Carranza contra el FC Barcelona, de nuevo marcándose una exhibición frente a los culés. Cuando el Mágico saltó al campo en la segunda parte, el Cádiz perdía por 0-1, finalmente acabó ganando por 3-1. El motivo por el que Jorge no salió al campo desde el comienzo del partido fue por el hecho de que el día anterior se había corrido una gran juerga. Preguntado el propio Jorge años después por aquella noche de parranda, afirmaba no recordarla. El principal obstáculo para que González siguiera en el Cádiz era Joanet, el entrenador, mucho menos permisivo con la vida extradeportiva de Jorge de lo que lo fue Milosevic. Declaraciones del Mágico como esta: "reconozco que no soy un santo, que me gusta la noche y que las ganas de juerga no me las quita ni mi madre. Sé que soy un irresponsable y un mal profesional, y puede que esté desaprovechando la oportunidad de mi vida. Lo sé: pero tengo una tontería en el coco: no me gusta tomarme el fútbol como un trabajo. Si lo hiciera no sería yo. Solo juego por divertirme", hicieron que Jorge González saliera de Cádiz rumbo a Valladolid de Cantatore en el mercado invernal de la temporada 1984-85 en condición de cedido. El rendimiento del salvadoreño había caído en picado. Gonzalo Alonso, presidente del Real Valladolid, hizo todo lo que pudo para recuperar a Jorge González para el mundo del fútbol. Le puso un psicólogo y hasta un acupuntor, pero el Mágico no era el mismo sin Cádiz. Los recuerdos de Jorge sobre esta etapa de su vida no son nada positivos: "fue un año muy malo para mí porque fue donde yo empecé a dejar de tener fuerza de voluntad, donde empecé a hacer las cosas que no debía para seguir jugando al fútbol". En Valladolid, el Mágico González apenas disputó 9 encuentros, logrando anotar en ellos 2 goles. Tras su nefasto paso por el Valladolid, Jorge González vuelve a El Salvador para intentar encontrarse con sigo mismo. Hizo algunos intentos por jugar el México o EEUU, pero al final todo quedó en nada. 

'El Mago' volvía a Cádiz
Con el comienzo de la temporada 1986-87, Jorge volvía al Cádiz en Primera División. Irigoyen, presidente del Cádiz, tuvo que tragarse sus palabras cuando dijo que jamás volvería el Mágico a vestir la camiseta amarilla. La afición cadista aclamaba la vuelta del salvadoreño, que fue acogido como un torero, entrando a hombros en el Carranza. Irigoyen sabía el peligro que suponía volver a contratar a Jorge González, he intentó imponerle una cláusula en su contrato por la que con cada acto de indisciplina debería pagar una multa. Jorge se negó a aceptar tal condición ya que "habría tenido que terminar poniendo dinero de mi bolsillo". En realidad, pese a que fue multado por sus actos de indisciplina en muchas ocasiones, en muy pocas llegó a pagar la sanción. Esta temporada 1986-87, sería conocida como la liga del play-off (finalizada la liga regular, se disputarían tres liguillas según la clasificación, manteniéndose los puntos de la primera mitad del campeonato). Este engendro inventado por la federación convirtió el campeonato en algo tedioso y demostró no servir para solucionar los problemas financieros del fútbol español. El Real Madrid arrasó ganando tanto la liga regular como el play-off. Donde sí que hubo interés fue en la lucha por el descenso, y es que el Cádiz, primero entrenado por Manolo Cardo, luego por Milosevic y finalmente por David Vidal, logró una de sus mayores hazañas deportivas jamás realizadas. El equipo gaditano finalizó el campeonato regular en la última posición. Mágico que volvía al club andaluz, volvió a contar con regularidad para formar parte del equipo titular, sin embargo, su contribución anotadora descendió con respecto a su primera etapa en el club (7 goles en 34 partidos). Sin embargo, en esa temporada logró uno de los goles de más bella factura de su carrera, frente al Racing de Santander. Hasta Pedro Alba, guardameta del Racing que acababa de encajar ese gol, aplaudía la maravilla que había hecho el mejor futbolista de la historia de El Salvador. Gracias al play-off y al hecho de que solo descendía un equipo (en la siguiente temporada la liga española se ampliaría de 18 a 20 equipos), el Cádiz logró la salvación, comenzando así la leyenda del submarino amarillo


Mágico con Carmelo en un entrenamiento
La vuelta de Jorge González al fútbol de élite despertó el interés del Atalanta por hacerse con sus servicios. El club italiano le pidió a Jorge González que jugara un partidillo a modo de prueba con ellos para ver si se decidían a ficharlo. El Mágico jugó tan mal aquel día que los italianos desistieron y Jorge se quedó en "su" Cádiz. Jorge declaró sobre esto, con un cierto tono sarcástico: "me alegré de no haberme quedado en el Atalanta", como si aquella horrorosa prueba que hizo en Italia fuera fruto de la casualidad.

Para la temporada 1987-88, Irigoyen ficha para el banquillo del Cádiz al uruguayo Víctor Espárrago, quien con un puesto 12 final en liga, consiguió la mejor clasificación histórica del Cádiz en Primera División. El Mágico, con 10 goles en 30 partidos, volvió a ser una parte importantísima del equipo.




Mágico se convirtió en la mayor leyenda del Cádiz CF
En la temporada 1988-89, Espárrago se había marchado al Valencia, el elegido para llevar las riendas del Cádiz fue el gallego David Vidal, quien había estado entrenando al filial el año anterior y en años anteriores, había sido segundo entrenador del primer equipo, con lo cual conocía perfectamente la forma de ser del Mágico González.  Posiblemente David Vidal fue quien mejor entendió a Jorge, lo trató como a un hijo, siendo consciente de que su calidad individual podía decidir a favor del Cádiz en cualquier momento del partido. Pero no olvidaba que había que mandarlo a buscar muchas noches para que al día siguiente pudiera llegar al entrenamiento. El Cádiz finalizó esa temporada en el puesto 15, eludiendo el descenso por un año más. El Mágico logró anotar 8 goles en 33 partidos.

En julio de 1989, comenzaría la definitiva cuesta abajo de Jorge González, y como no, tuvo que ser una vez más por un acontecimiento extradeportivo. El jugador salvadoreño fue acusado de violación. Todo este asunto le sobrepasó, llegó a declarar: "sí, claro, hubo besos y caricias pero ella al final se puso muy nerviosa y salió corriendo. Eso fue todo". Deportivamente, Jorge González disputó con el Cádiz 17 partidos, consiguiendo 3 goles en esa temporada. En la siguiente temporada, pensando más en procesos judiciales que en el fútbol, Jorge solo disputó 5 partidos oficiales con el Cádiz. En la acusación por violación fue absuelto. En junio de 1991, el Cádiz volvía a salvarse a última hora en la promoción frente al CD Málaga y Jorge Mágico González decía adiós a la tacita de plata y volvía a El Salvador. Dejaba el Cádiz CF tras 150 partidos oficiales, siendo el noveno jugador con más encuentros disputados con el submarino amarillo.

En El Salvador, Jorge González, se enroló en el FAS de Santa Ana, club en el que siguió hasta su retirada definitiva del fútbol en la temporada 1988-89, jugando a un nivel mucho más bajo del de sus mejores años. Aunque fuera algo simbólico, Jorge González llegó a ser llamado con la selección de su país en 1998, cuando contaba con 40 años. Tras su retirada, Jorge ejerció como segundo entrenador para el Houston Dynamo de la MSL. Además, en sus ratos libres trabajó como taxista.

Desde su retirada apenas se supo nada del Mágico, hasta el 2001, año en el que dos terremotos asolaron su país. Jorge se implicó en reconstruir las zonas dañadas y para ello organizó una serie de partidos benéficos con el objetivo de recaudar fondos para ayudar en el reconstrucción de El Salvador. Fue uno de estos partidos los que trajo de vuelta a Jorge González a Cádiz, donde volvió a jugar un partido en el Ramón de Carranza frente a la selección española sub21. La locura se desató en Cádiz.

En 2002, Jorge González es galardonado como el mejor futbolista de todos los tiempos de su país. La votación para este galardón fue realizada por un grupo de periodistas deportivos de su país, y como no podía ser de otra manera, hubo unanimidad absoluta a la hora de entregarle el galardón. En ese mismo año 2002, Mágico volvió a jugar al fútbol profesional, con el San Salvador FC, para hacerle un favor a su amigo Jaime Rodríguez, quien se encargaba personalmente del proyecto.
Mágico y Maradona en un partido de exhibición

En 2003, fue nombrado Hijo Meritísimo de El Salvador. Además, el estadio nacional de El Salvador, donde la selección juega sus partidos, fue rebautizado con el nombre de Estadio Nacional Jorge Mágico González.

El 28 de agosto de 2004, se le homenajeó en el estadio que lleva su propio nombre en un partido disputado entre ex futbolistas salvadoreños y ex futbolistas del Cádiz. El partido finalizó 3-3, González jugó una mitad para cada equipo consiguiendo anotar tres goles (dos para el Cádiz y uno para el combinado de El Salvador).

En noviembre de 2011, se incorpora como asistente técnico de la selección salvadoreña, tras una invitación del entrenador Rubén Israel.

El 22 de abril de 2013 fue elegido para formar parte del Salón de la Fama del Fútbol de la ciudad de Pachuca.

Jorge 'Mágico' González fue un jugador distinto al resto, alguien irrepetible en la historia del balompié. Para la historia quedarán anécdotas como las que cuenta su ex compañero en el Cádiz Onésimo, que hablan de la inmensa calidad técnica que atesoraba el jugador salvadoreño: "nos quedábamos a hacer cositas después del entreno, porque a los dos nos gustaba tontear con la pelota. Yo recuerdo una apuesta que me hizo, a que meto diez de diez de córner directo por la escuadra me dijo. Yo le digo, no te lo crees ni tú. Y 10 de 10, y yo dándole el balón de recogepelotas. Era técnicamente lo mejor que he visto yo en un campo de fútbol". "En su segunda etapa en el Cádiz, jugábamos los dos en punta. Recuerdo un partido en el que hacía un aire de levante que muchas veces en Cádiz con ese tiempo saca tu portero y la pelota vuelve para atrás. Sacó nuestro portero de puerta y se quedó muy corto, estábamos en nuestro campo y yo le pido la pelota al Mágico y él no me la da. La controla de espuela y la pega para arriba por encima de creo que era Cedrún del Zaragoza. Yo le estaba echando una bronca porque no me la había pasado y hace una genialidad. Desde nuestro propio campo, la controla de espuela, le da con la otra, da en el larguero, no entró. Pero bueno, ese Carranza se caía".

Y es que la huella del Mágico en Cádiz es y será imborrable. Por las calles de la tacita de plata aún resuena en cualquier rincón los versos de aquella cuarteta dedicada a un futbolista que le dio una personalidad propia a un Cádiz al que convirtió en uno de los clubes más queridos de España: "oliendo a fresca y verde hierba aparecía por la izquierda un mago de San Salvador".

"Dormir solo me encanta, porque de alguna forma me relajo, me despatarro, pero dormir acompañado también me encantaNo soy un santo, no soy un monje, pero tampoco quiere decir lo contrario ". Jorge Alberto González Barillas.






Fuentes:
- Artículo 'Mágico' González (Wikipedia en español): http://es.wikipedia.org/wiki/Mágico_González
- La huella de 'Mágico' (archivo MARCA): http://archivo.marca.com/futbol/magico_gonzalez/davidvidal.html
- Conexión Vintage (TDP). Capítulo 14. Jorge 'Mágico' González: http://www.youtube.com/watch?v=Bf8R2JhdQRw
- Gol a Gol (Canal Sur 2). Entrevista con David Vidal: http://www.youtube.com/watch?v=uAiBoIYm-sI
- Punto Pelota (Intereconomía). Entrevista con David Vidal: http://www.youtube.com/watch?v=KdjTTp1-Jnc&hd=1
- Pinuagua, Álvaro. De la "Quinta del Buitre" al "Milán de Sacchi".
- Uría, Rubén. Hombres que pudieron reinar.

miércoles, 11 de septiembre de 2013

ELÍAS FIGUEROA. 'Don Elías'

Don Elías con Chile
"El área es mi casa, ahí entra quien yo quiera"
Para la mayoría de los aficionados al fútbol es Franz Beckenbauer, otros hablan de Franco Baresi o de Paolo Maldini. Otros muchos se asombran con los balones de oro de Matthias Sammer y de Paolo Cannavaro. Pero muy pocos aficionados al fútbol son los que reparan en el nombre de Elías Figueroa cuando se trata de hablar del mejor defensa central de la historia del fútbol. El balompié, quizás empañado por la óptica europea dominante, parece que se olvida en muchas ocasiones de grandes jugadores que han dado otros continentes. Y el caso de Elías Figueroa, Don Elías, me parece particularmente flagrante. Muy pocos son los que conocen el nombre de este futbolista, y admito que yo, marcado por eurocentrismo en el que vivo, no oí hablar de él hasta hace cosa de dos años. Pero seamos serios, cuando el mismísimo Franz Beckenbauer dijo "yo soy el Figueroa de Europa", cuando el mismísimo Pelé dijo "si Figueroa hubiera ganado un Mundial sería el mejor defensor de la historia", cuando el mismísimo Daniel Pasarella dijo "Figueroa y Beckenbauer han sido los únicos centrales mejores que yo en la historia" y cuando el mismísimo César Luis Menotti dijo "es el mejor central que vi en mi vida", no podemos hacer otra cosa que interesarnos en conocer quién fue Elías Figueroa, Don Elías. Para aquellos que no lo conozcan, les brindo la posibilidad de leer aquí acerca de uno de los más grandes defensores que jamás hayan existido, con todos ustedes, este fue Don Elías.

Elías Ricardo Figueroa Brander nace el 25 de octubre de 1946 en Valparaíso, una hermosa ciudad chilena situauda en el centro de la larga costa de Chile con salida al Pacífico. Desde pequeño, Elías padeció problemas de salud. Una difteria le provocó daños en el corazón y acabó derivando en asma. Por este motivo, su familia decidió mudarse a Quilpué, una localidad cercana a Valparaíso famosa por su buen aire. Elías siempre se interesó por el fútbol, pero los médicos le prohibieron la práctica de cualquier deporte. No obstante, a los ocho años de edad ingresa como futbolista en el Alto Florida, un club de un barrio de Quilpué. En 1961, con 14 años de edad, se enrola en las filas del Deportivo Liceo, en Quilpué. Pero apenas duró un año en este club. Debido a las grandes dotes de futbolista que demostraba cada vez que pisaba un campo de fútbol, su padre Gonzalo le consigue una prueba con el Santiago Wanderers. El equipo porteño lo incorpora inmediatamente a sus filas. Con 15 años, la selección juvenil de Chile acordó disputar un partido amistoso con la selección absoluta de Brasil, que estaba preparándose para el Mundial de 1962, que se disputaría en Chile. Y ahí estaba un adolescente Elías Figueroa marcando a Pelé, Garrincha o Didí.


Elías en Unión La Calera
En sus comienzos, Elías actuaba de volante, fue su entrenador de juveniles, el argentino José Pérez, quien vio en él cualidades de sobra para ejercer en la posición de defensor central. El joven Elías Figueroa demuestra rápidamente que las divisiones juveniles se le quedan pequeñas y no tardó mucho en dar el salto al primer equipo del Santiago Wanderers. Nada más subir al primer equipo de Santiago Wanderers, Elías Figueroa se encontró con el veterano central Raúl Sánchez, quien debido a su experiencia internacional, le privó de hacerse con la titularidad en el equipo porteño. Debido a esto, se marchó cedido por un año al Unión La Calera. Elías debuta en la ciudad del cemento un 26 de abril de 1964 en un partido contra Colo-Colo. La Calera venció el partido y Elías Figueroa hizo tal exhibición que el locutor de radio Hernán Solís, fue quien lo llamó por primera vez Don Elías. Al año siguiente, las actuaciones en La Calera del ya conocido como Don Elías, provocan que regrese del préstamo volviendo a Santiago Wanderers. En su regreso al club porteño, Don Elías se hace con la titularidad indiscutible en el equipo, a pesar de apenas tener 19 años. Esa temporada Santiago Wanderers acaba en una más que discreta décima posición. Es en la siguiente temporada cuando Don Elías se consolida en lo más alto, llevando al Santiago Wanderers a lograr el título de liga por tercera vez en su historia. En esa liga de 1966, Santiago Wanderers fue el equipo menos goleado de toda la liga chilena, lo que demuestra la importancia de este jovencísimo zaguero.


Con Santiago Wanderers
En 1966 se disputaría el Mundial de Inglaterra, y Elías Figueroa formó parte del combinado chileno en dicha competición. Chile se encontró en su grupo con poderosas selecciones como la Unión Soviética e Italia, además de Corea del Norte. El debut mundialista de Elías Figueroa se produciría el 13 de julio de 1966, en un partido en el que Chile caería derrotada por 2-0 contra Italia con goles de Mazzola y Barison. El siguiente partido para Chile se disputó dos días después de la derrota ante Italia, el rival fue Corea del Norte y el partido concluyó 1-1. De nada sirvió el gol de penalty del jugador de Universidad de Chile Rubén Marcos, el cual adelantaba a los chilenos en el tanteador y les daba opciones de pasar a cuartos de final. Pese al empate, Don Elías cuajó una gran actuación frente a los norcoreanos. El último partido de Chile en este Mundial sería contra la Unión Soviética, y se saldó con una derrota por 2-1. Chile, con un punto, decía adiós al Mundial de Inglaterra. La gran sorpresa la dio Corea del Norte, que logró vencer a Italia en el último partido del grupo y junto con la Unión Soviética se clasificó para cuartos de final.



Don Elías Figueroa con Peñarol
Don Elías con la camiseta del Peñarol
La gran actuación de Don Elías en el que fue su primer Mundial levantó el interés de muchos grandes clubes sudamericanos por hacerse con sus servicios. Independiente de Avellaneda, Huracán y Peñarol, eran los clubes más interesados en contar en sus filas con el central chileno. Finalmente, Elías Figueroa, decidió marcharse a Independiente. pero Washington Cataldi, presidente de Peñarol, no se dio por vencido. Cuando Don Elías se encontraba en Avellaneda para pasar el reconocimiento médico, el presidente de Peñarol logró convencerlo para que jugara en el club uruguayo, se le puso a su disposición un avión privado para que viajara a Montevideo. Elías Figueroa se convertía en nuevo jugador del Peñarol. Su estancia en el Peñarol se prolongó durante seis años, siendo esta, una etapa plagada de éxitos, tanto a nivel colectivo como individual. Peñarol, con Elías Figueroa en la defensa, logró dos bicampeonatos del torneo uruguayo, en 1967 y en 1968 así como una Supoercopa de Campeones Intercontinentales en 1969 contra el Santos de Pelé. Esta competición, ya extinta, enfrentaba a los campeones intercontinentales (de América del Sur y Europa) en una serie de partidos a ida y vuelta. Fue considerado por las encuestas uruguayas como el mejor jugador del torneo nacional uruguayo en dos ocasiones. Don Elías, que llegó a Peñarol como un defensa limpio y con una salida aseada del balón, aprendió en Uruguay el arte de marcar y meter los codos. Y es que en esa época, para un defensa no había otra forma de hacerse respetar, y menos en la liga uruguaya. El propio Elías Figueroa contaría en una ocasión que en un partido ante Racing de Avellaneda rechazó un centro y Alfio Basile le propinó, como consecuencia de la arriesgada acción del defensor chileno, una patada en la cabeza. Según cuenta Don Elías, recuperó la conciencia en los vestuarios y preguntó por el resultado del partido, le dieron el resultado y le aclararon que había disputado completos los 90 minutos del partido. Peñarol comenzó a tener serias dificultades económicas y se vio obligado a vender a sus mejores jugadores al extranjero, entre ellos estaba Elías Figueroa.

Don Elías Figueroa con Internacional
Don Elías con el Internacional
El Real Madrid se interesó por hacerse con los servicios del zaguero chileno a finales de 1971, pero este prefirió marcharse al Internacional de Porto Alegre. El Real Madrid hacía ya tiempo que había dejado de ser aquella máquina de ganar títulos y Copas de Europa, y la liga brasileña reunía a una gran cantidad de estrellas sudamericanas, entre ellas la mayoría de los brasileños campeones en el Mundial de México 1970. La importancia de Don Elías en el Internacional fue tremenda, de hecho, desde los primeros encuentros que disputó con el equipo de Rio Grande do Sul, ejerció de capitán de un club al que acababa de llegar. El periodista brasileño Lauro Quadros llegó a decir: "la historia del Internacional está dividida en antes y después de Don Elías Figueroa". Elías Figueroa llegó en 1971 a un Internacional de Porto Alegre que desconocía lo que era ganar un Brasileirao, en 1976 ya había logrado dos de forma consecutiva. El primero de ellos fue en 1975. La final la disputaron un 15 de diciembre, el Internacional de Porto Alegre y el Cruzeiro. Fue en este partido donde nace una de las leyendas más bonitas de la historia del fútbol: a los quince minutos del segundo tiempo, debido al atardecer, todo el estadio se encontraba cubierto por una sombra, salvo un pequeño lugar en el área del Cruzeiro que estaba iluminado por los últimos rayo del sol del día. Pues fue en ese pequeño espacio iluminado mientras la oscuridad se apoderaba del resto del estadio, donde a los quince minutos del segundo tiempo, Elías Figueroa saltó, cabeceó y anotó gol. Puede que no todo el estadio viera a Don Elías elevarse y cabecear a gol la falta botada por Valdomiro, pero todos pudieron ver cómo su sombra se hacía un hueco entre tanta oscuridad para dar al Internacional de Porto Alegre su primer Brasileirao. Nacía así, la leyenda de El Gol Iluminado. Ese gol supuso el 1-0 para Internacional, finalmente el equipo de Elías Figueroa vencería al Cruzeiro por 2-1.


Gol Iluminado de Elías Figueroa con Internacional ante Cruzeiro, Brasileirao
Don Elías anota "El Gol Iluminado" en 1975
En 1976, Internacional de Porto Alegre conquistaba su segundo Brasileirao, y lo hacía además de forma consecutiva. El equipo de Beira Rio derrotó por 2-1 al Atlético Mineiro en semifinales, en la final superó por 3-1 a Gremio.
A título individual, la estancia de Don Elías en Brasil le consagró como un grande. Logró hacerse con el Balón de Oro al mejor jugador del Brasileirao en 1975 y con el premio al Mejor Futbolista de América durante tres años consecutivos (1974, 1975 y 1976). El periodista deportivo uruguayo Juan Rodrigo Araya declaró "Allá era una eminencia".

Para que Elías Figueroa disputase su segundo Mundial con Chile, el de Alemania 1974, era necesario que su selección eliminara a la URSS de Oleg Blokhin en un partido que debía disputarse en Moscú. Chile no logró ganar ese partido, pero gracias a la labor defensiva de Elías Figueroa y también de Alberto Quintano, el partido concluyó con empate a cero goles. Nadie en la selección de Chile contaba con que Don Elías jugara ese partido ya que el Internacional de Porto Alegre le recomendaron que no hiciese ese viaje. Sin embargo, Figueroa viajó solo desde Brasil hasta la Unión Soviética para intentar clasificar a Chile para el Mundial. Cuando Elías Figueroa llegó a Moscú se encontró con cinco grados bajo cero de temperatura mientras el vestía ropa adecuada para el clima brasileño, ni siquiera tenía el equipaje necesario para jugar el partido. En el partido, la tarea de marcar a Oleg Blokhin, la estrella soviética, le correspondía al lateral derecho Juan Machuca, quien era sordo del oído izquierdo y solo escuchaba lo que le decían desde el lado derecho. Alberto Quintano cuenta como Don Elías, harto de que Blokhin desbordase una y otra vez a Machuca, le dijo que le cubriese en una ocasión en la que Blokhin desbordó a Machuca. Elías se lanzó a por el habilidoso extremo soviético y le hizo tal entrada que como recuerda el "chino" Caszeldy: "A Blokhin todavía lo andan buscando. Elías lo cruzó y lo tiró como diez metros fuera de la cancha. Después de eso, el árbitro (Armando Vázquez), que era brasileño se venía metiendo la mano en el bolsillo para sacar tarjeta, pero Elías lo abrazó le dijo algo en portugués y no pasó nada, ni amarilla le mostró".

Don Elías Figueroa, URSS contra Clile
Esta fue la terrorífica entrada de Elías Figueroa a la estrella soviética Oleg Blokhin
Después de esa acción, Blokhin no volvió a aparecer por el área chilena. El partido de desempate se celebraría en Chile. Pero la URSS nunca llegó a disputar ese partido. Las desavenencias políticas entre la URSS, bastión comunista de aquella época, y el régimen militar chileno de Pinochet, claramente anticomunista, provocaron que la URSS se negara a hacer tal viaje. Aunque no hubiera rival, Chile tenía que derrotar a los soviéticos comunistas y que todo el mundo lo vieran. Así que la selección de Chile saltó al campo dispuesto a ganar un partido en el que no tenían adversario. Es en ese momento cuando aparece una de las imágenes más curiosas de la historia del fútbol, el gol del "Chamaco" Vázquez. Chile estaba en el Mundial de Alemania 1974. En el grupo de Chile se encontraban la RFA, la RDA y Australia. En el primer partido del Mundial que disputó Chile cayó derrotada 1-0 por la RFA de Beckenbauer con un golazo de Paul Breitner. En el segundo partido, contra la RDA, los chilenos sacaron un empate, 1-1. En el último partido de Chile en ese Mundial, consiguió sacar otro empate, esta vez ante Australia por 0-0. A pesar de la pronta eliminación del combinado chileno, Don Elías Figueroa fue reconocido como el mejor defensor del Mundial de Alemania 1974, formando pareja defensiva en el equipo ideal del Mundial con  Franz Beckenbauer.


Mejor Futbolista América en 1974, 75 y 76, tercero en 1977
En 1977, Don Elías decidió regresar a su Chile natal, fichando así por el CD Palestino. Entre los motivos que le decidieron a dejar su exitosa carrera en Brasil, se encuentra el temor por su propia seguridad personal. Los dirigentes de Internacional lo tenían casi vendido a un club europeo, fue la intervención de Enrique Atal la que devolvió a Don Elías a Chile. Enrique Atal era el presidente del Palestino y tenía ciertos asuntos que tratar en Brasil. De camino se pasó a saludar a Elías Figueroa, quien lo invitó a cenar. En aquella cena, la mujer de Don Elías mostró el deseo de ambos de volver a Chile, mientras que Atal aseguró que no habría problemas, pero que en el Palestino no había demasiado dinero. Don Elías se reunió con los dirigentes del Internacional y les perdonó algunos pagos que le debían a cambio de que le dejaran marchar al Palestino. Es así como Don Elías Figueroa llega a un modesto CD Palestino. Nada más llegar, Palestino gana la Copa de Chile de 1977 y lo clasifica para la Copa Libertadores del año siguiente.
En julio de 1977, Palestino comenzó una racha de de que le mantuvo invicto hasta el 12 de septiembre de 1978, con un total de 44 encuentros invictos (la racha más larga de invencibilidad de cualquier equipo chileno, aún vigente). El 22 de noviembre de 1978, Palestino derrota a Colo-Colo por 3-1, con un gol de Elías Figueroa, y se proclama campeón nacional chileno. Es en 1978 cuando Elías Figueroa vuelve a ser nombrado Mejor Futbolistas del Torneo regular, premio que ya logró en Uruguay y Brasil. Un año antes, en 1977, Don Elías quedó como tercer clasificado en el premio al Mejor Futbolista de América. En 1979, Elías Figueroa se clasifica para disputar la final de la Copa América contra la selección de Paraguay. La final se prolongó hasta los tres partidos. En el primero de ellos, disputado en Asunción, no pudo jugar Don Elías puesto que fue expulsado por primera y única vez en su carrera en el partido de semifinales contra Perú, Chile perdió por 3-0. Los dos siguientes partidos, Elías Figueroa pudo jugarlos completos y la selección de Paraguay no volvió a anotar un gol a Chile. El segundo partido se jugó en Santiago y Chile venció por 1-0, forzando así el tercer partido que se jugaría en terreno neutral, en Buenos Aires. El partido concluyó 0-0 tras la prórroga y en los penaltys Paraguay consiguió hacerse con le Copa América. En 1881, Elías Figueroa abandona el fútbol chileno para marcharse a la liga estadounidense.

Elías Figueroa (de pie, cuarto desde la izquierda) con el Palestino en 1978
Su nuevo equipo sería el Fort Lauderdale Strikers de Florida. Allí compartiría vestuarios con jugadores de la talla del delantero germano Gerd Müller, el peruano Teófilo Cubillas o el portero holandés van Beveren. Era 1981 y el Mundial de España se disputaría al año siguiente. Chile se jugaba su clasificación para este mundial, por lo que Elías Figueroa viajaba continuamente a Chile para jugar con su selección. No obstante, consiguió meter al Fort Lauderdale Strikers en la final de la NASL contra el New York Cosmos de van der Elst, Neeskens y Carlos Alberto. El Colo-Colo chileno pacta con la Televisión Nacional Chilena para que Figueroa vuelva a jugar en la liga chilena. Así es como acaba la aventura de Don Elías por Estados Unidos, que apenas duró un medio año.

Chile se clasifica para el Mundial de España 1982 y Figueroa disputa su tercer mundial, siendo el futbolista más veterano de este. Sin embargo, al igual que ocurriera en los dos anteriores, su selección no logró ganar ni un solo partido y cayó en el grupo inicial. Perdió 3-2 contra Argelia, 4-1 contra la RFA y 1-0 contra Austria, finalizando como última clasificada del grupo B con cero puntos. Elías Figueroa disputó un total de 47 partidos con la selección chilena, además de participar en tres mundiales (Inglaterra 1966, Alemania 1974 y España 1982).

Don Elías Figueroa disputaría su último partido el 1 de enero de 1983, sería un clásico entre Colo-Colo y Universidad de Chile. Tras este encuentro, Elías Figueroa anuncia su retiro del fútbol profesional, poniendo así punto y final a una trayectoria de 18 años.

El 8 de marzo de 1984 se organiza un partido de despedida a Don Elías entre un combinado chileno y una selección del Resto del Mundo. El partido se disputó en el Estadio Nacional de Chile ante 70.000 espectadores y finalizó con empate por 2-2.

Tras su retirada, Don Elías Figueroa fue elegido como el octavo mejor jugador sudamericano de todos los tiempos, a la vez que fue elegido por la FIFA como uno de los mejores 50 jugadores de la historia.

Esta fue la exitosa trayectoria de uno de los mejores defensores centrales que haya dado la historia del fútbol, porque no hay mayor máxima para un defensa central que la que un día pronunció Don Elías: "El área es mi casa, ahí entra quien yo quiera".

domingo, 7 de abril de 2013

PAOLO DI CANIO

Di Canio en el Lazio Roma
"Estamos en democracia y yo estoy muy orgulloso de ser romano, así que festejé el gol con el saludo romano, que lo hacían Marco Antonio y Adriano, 2000 años antes que Mussolini"
Paolo Di Canio nace en Roma el 9 de julio de 1968. Desde muy pequeño comienza a interesarse por el mundo del fútbol, dando sus primeros pasos en las categorías inferiores de la Pro Tevere Roma. Poco tiempo después, es fichado por la Lazio. En 1986, un joven Di Canio, de 18 años, se marcha cedido a la Ternara, equipo de la Serie C2. Su actuación en este humilde club, le vale a Paolo para regresar con más experiencia a la Lazio.  El equipo biancoazzurro se encontraba por aquel entonces en la Serie B italiana. Sería en esa misma temporada cuando el conjunto aquilotti ascendería a la Serie A. Di Canio permaneció por dos temporadas más en el club romano. A pesar de jugar una cantidad bastante importante de partidos, sus cifras goleadoras no estaban a la altura de un delantero centro (30 partidos y un gol en su debut en la Serie A, y 24 partidos y 3 goles en la siguiente temporada). 

Di Canio en la Juventus de Turín
Di Canio en la Juventus
No obstante, su juventud, su entrega y su juego pasional le sirvieron para marcharse, en el verano de 1990, a una Juventus de Turín campeona de la UEFA. En Turín, compartiría vestuarios con jugadores de la talla de Roberto Baggio, Thomas Hässler, Salvatore Schillaci o Pierluigi Casiraghi. La gran competencia existente en su posición lo relegaron al banquillo, sin embargo, llegó a disputar 34 partidos, en los que consiguió anotar la pírrica cifra de 3 goles. Esta primera temporada en el club turinés, le valió a Di Canio para ser enviado al ostracismo del banquillo en su segundo año como jugador bianconero. Con Giovanni Trapattoni como nuevo entrenador en la temporada 1991-1992, la Juventus consiguió un meritorio segundo puesto en liga (por detrás del gran Milán de Cappello) y llegar a la final de la Coppa Italia, que perdería frente al Parma (1-0 en la ida para la Juve y 2-0 para el Parma en la vuelta). Di Canio tan solo disputó 917 minutos en liga, en los que no consiguió anotar ni un solo gol. Con 24 años, Di Canio iniciaba su tercera temporada en la Juventus. A pesar de que Trapattoni seguía al frente del banquillo del club turinés, algo cambió para el jugador romano. Aumentó su participación en los encuentros, disputando un total de 31 partidos en liga, 7 en UEFA y 5 en la Coppa Italia, aunque eso sí, la mayor parte de ellos fueron saliendo desde el banquillo. Lo que en absoluto mejoró fueron sus registros goleadores, tan paupérrimos como las temporadas anteriores: en 43 partidos disputados entre todas las competiciones, Di Canio tan solo acertó en 3 ocasiones (todas en liga) a batir al portero rival. En esa temporada, di Canio consiguió su primer título: la Copa de la UEFA frente al Borussia Dortmund (1-3 en la ida y 3-0 en la vuelta). La Juventus, con muchos jugadores de gran nivel en las posiciones de ataque, y viendo que Di Canio no progresaba, decidió traspasarlo al Nápoles.

Di Canio en el Nápoles
En el Nápoles, Di Canio tan solo permaneció una temporada. Allí, entrenado por Marcello Lippi, Paolo Di Canio formó pareja de ataque con el uruguayo Daniel Fonseca. Sin embargo, su falta de olfato goleador no le ayudó mucho a seguir en el equipo napolitano (mientras Di Canio anotó 5 goles en 26 partidos, su compañero Fonseca anotaría 15 en tan solo 27). Su siguiente destino sería el AC Milán de Fabio Capello. Con tan solo 26 años, Paolo Di Canio se había convertido en un auténtico trotamundos del fútbol pasando por 5 equipos en 8 años. Parece increíble, pero este tosco jugador siempre encontraba un equipo grande que se interesara por él.


Di Canio rossonero
Di Canio en el AC Milán
Es así como llega al AC Milán en la temporada 1994/1995. Entre los Donadoni, Savicevic, Gullit, Albertini, Boban o Simone, se coló este orgulloso italiano con más corazón que clase. Como era de esperar en un equipo repleto de figuras ofensivas, Di Canio apenas gozó de oportunidades (entre todas las competiciones participó en 19 partidos anotando un gol). En su segunda temporada como rossonero, Di Canio se proclama campeón de la Serie A. En esa misma temporada, anotaría 6 goles en 32 partidos entre todas las competiciones. Su relación con Capello no era la idónea, tras terminar la temporada 1995/1996, decidió abandonar el Milán. Futbolísticamente, Di Canio no aportó demasiado al AC Milán en sus dos temporadas como rossonero, pero fue un futbolista que quedó en el recuerdo de la hinchada milanista por su entrega.

Tras pasar por casi todos los grandes de Italia, Di Canio pone rumbo a Escocia, donde ficha por el Celtic de Glasgow. Allí es declarado futbolista del año. Su gran actuación en tierras escocesas levanta el interés de algunos equipos ingleses. Es así como tras un año en el Celtic, Paolo Di Canio pone rumbo a la Premier League inglesa.

Paolo Di Canio siempre fue un jugador muy querido por los aficionados

Di Canio con el Sheffield
Di Canio en el Sheffield Wednesday
En 1997 es fichado por el Sheffield Wednesday, equipo que gracias a sus 12 goles en 32 partidos de Premier, evita el descenso a la First Division. Comienza la siguiente temporada con el Sheffield, pero es transferido en el mercado invernal de 1999 al West Ham. Allí permanece hasta el final de la temporada 2002-2003 firmando sus mejores años como futbolista. En la temporada 1999/2000, además de ganar la Copa Intertoto, firmó su mejor registro goleador como futbolista profesional, con 16 tantos en 30 partidos de Premier (18 en 45 si sumamos todas las competiciones). El 16 de diciembre del 2000, en un partido en Goodison Park contra el Everton, Paolo Di Canio cogió el balón con las manos cuando se encontraba en una posición franca para marcar debido a que paul Gerrard, el guardameta rival, se encontraba tendido en el suelo. Esta acción le valió el Premio Fair Play.

Di Canio defendiendo la camiseta del West Ham

A pesar de abandonar el West Ham en 2003, Di Canio permanece una temporada más en la Premier league, concretamente en el Charlton Athletic.

Di Canio haciendo el saludo fascista
Con 36 años, Di Canio decide volver al Lazio, el club de sus amores. En esta operación, el delantero italiano salió perdiendo dinero. Pero como siempre dijo: "con esta camiseta no tengo miedo a nada". A pesar de su edad, juega con bastante regularidad durante dos temporadas, en las que consigue anotar siete tantos en cada una. El 6 de enero de 2005, el Lazio venció a la Roma por 3-1. Di Canio volvió a marcarle un gol a la Roma (cosa que ya hizo en su primera etapa lazial) y, al igual que ya hiciera en su primera ocasión, volvió a celebrarlo con el saludo fascista. Esta acción le conllevó una suspensión y una multa de 10.000 euros impuesta por la Asociación de Fútbol de Italia. Lo preocupante fue que este gesto de Di Canio fue respondido con miles de brazos en alto desde la grada. De sobra es conocida la radicalidad de cierto sector de los aficionados de la Lazio (el grupo ultra Irreducibili), que veían en Di Canio a su mayor referente y así como a su modelo a seguir. En su alegato de apelación, Di Canio declaró: "el saludo romano lo hago porque es un saludo de camarada a camarada y está dedicado exclusivamente a mi gente y no a incitar a la violencia, ni mucho menos al odio racial".

Paolo Di Canio nunca ha ocultado su ideología fascista ni su admiración por Benito Mussolini. La trascendencia de ese gesto fue tal que Alessandra Mussolini, nieta del Duce y eurodiputada de Alternativa Sociale comentó "Fue muy hermoso, el saludo romano, me encantó", "Le escribiré para que sepa mi agradecimiento". Asimismo, este gesto de Di Canio también fue repudiado por el resto de los sectores políticos. Di Canio lleva tatuado en el brazo derecho la palabra "DUX" (sobrenombre con el que se conocía a Mussolini). En una entrevista que realizó en su juventud ya declaró: "Mussolini fue un hombre profundamente incomprendido. Básicamente fue un líder ético y con principios".

Debido a la enorme tensión que se vivía en la Lazio por las actuaciones y declaraciones de Di Canio, Claudio Lotito, presidente y mayor accionista de la Lazio, decidió no renovar a paolo Di Canio.

Paolo Di Canio con la camiseta de la Cisco Lazio
Di Canio en su presentación con la Cisco Roma
En julio de 2006, Di Canio firma un contrato con el Cisco Roma de la Serie C2. Paolo declaró: "para mí no es un problema jugar en la Cuarta División, dado que justamente aquí inicié mi carrera". Di Canio permaneció en el Cisco Roma hasta marzo de 2008, cuando anunció su retirada de los terrenos de juego.

Una vez retirado, Di Canio consiguió el título de entrenador. Su primer equipo fue el Swindon Town, al que cogió en mayo de 2011 y ascendió ese mismo año a la Second Division (Tercera División inglesa). Comenzó al temporada 2012/2013 al frente del banquillo del mismo club, donde permaneció hasta que hace unos días firmó por el Sunderland para sustituir a Martin O'Neill. Este fichaje suscitó un gran revuelo en el Sunderland, ya que no todos los miembros de la dirección del club estaba de acuerdo con su fichaje, no ya por su inexperiencia en los banquillos, sino por su ideología política. Esto provocó que el vicepresidente del Sunderland, David Miliband, dimitiera de su cargo.

Está claro que todos los futbolistas tienen derecho a tener su propia ideología política, sea cual sea, pero no por ello deben aprovechar su situación privilegiada (mediáticamente hablando) para darla a conocer en un terreno de juego. De mezclar política y deporte no va a salir nada positivo. Si un futbolista tan mediocre como Paolo Di Canio es hoy día  tan mundialmente conocido, está claro que no es por sus méritos dentro de un terreno de juego. Cuando un futbolista da a conocer de una manera tan clara su ideología política, debe asumir que eso provocará el rechazo de muchos dirigentes, clubes y aficionados.

viernes, 19 de octubre de 2012

SALVATORE SCHILLACI. 'Totò'

Totò Schillaci
"Ser delantero se ha convertido en un oficio difícil, pero siempre es mejor que trabajar"


Salvatore Schillaci nace el día 1 de diciembre de 1964 en la isla de Sicilia, concretamente en la costera localidad de Palermo. De familia pobre, se dedicó al fútbol desde muy pequeño jugando para el Amat Palermo, un equipo de aficionados. 

En 1982 firmaría su primer contrato como profesional con el Messina. Equipo en el que permanecería demostrando sus habilidades goleadoras hasta 1989 (en 219 partidos anotó 61 goles). En esos siete años en el equipo siciliano, Totò Schillaci, no había jugado nunca ni un solo partido en la Serie A. 



Totò Schillaci ficha por la Juventus
Schillaci en la Juventus
En el verano de 1989, con 25 años, Schillaci se encontró ante la oportunidad de su vida. Le llegó una oferta de un equipo de la Serie A. No se trataba de un cualquiera. Era la Juventus de Turín, entrenada por Dino Zoff, quien decidió apostar por este inexperto delantero para liderar el proyecto bianconero.

Totò no desaprovechó esta oportunidad que le había brindado el destino y se marcó una temporada prácticamente perfecta con 15 goles en la Serie A. Además conquistó la Coppa Italia (contra el AC Milán) y la UEFA (contra la Fiorentina). El colofón ha esta temporada fue su inclusión en la lista de convocados de Azeglio Vicini para disputar el Mundial de 1990, en el que Italia sería la selección anfitriona.


Su debut con la selección de Italia se produjo tres meses antes del comienzo del Mundial: en un amistoso disputado contra Suiza en el que Schillaci fue titular y la azzurra logró imponerse por 0-1.


El Mundial arrancó para la selección anfitriona el 9 de junio de 1990, el lugar era el Stadio Olimpico de Roma y el rival la selección de Austria. Schillaci partía como suplente de Vialli y Carnevale. Italia dominaba el partido sin dificultades pero el tiempo pasaba y el gol no llegaba. En el minuto 75, Schillaci sustituye a Carnavale. Tres minutos después Schillaci remataba de cabeza un centro de Gianluca Vialli y anotaba el gol de la victoria azzurra para delirio de los casi 74.000 espectadores que se dieron cita en el Stadio Olimpico. Italia venció en su debut frente a Austria por 1-0.


La siguiente parada para Italia le enfrentaba a Estados Unidos, Schillaci volvió a partir del banquillo para salir al campo al poco de comenzar la segunda parte. Giannini anotó el gol de Italia en el minuto 11 y así concluyó el partido. Italia sumaba una nueva victoria por la mínima (1-0).


En el último partido del grupo, Italia ya se encontraba clasificada para octavos de final y se disputaba el liderato de grupo contra Checoslovaquia. Esta vez Totò Schillaci formó delantera de inicio con Roberto Baggio. Antes de que se cumplieran los primeros diez minutos de juego, Schillaci ya había adelantado a Italia en el marcador con otro cabezazo. Roberto Baggio firmaría posteriormente un auténtico golazo que establecería en el luminoso el 0-2 final.



Schillaci en octavos de final de Italia 1990
Schillaci celebra su gol ante Uruguay
Italia llegaba a los octavos de final y la nueva piedra en el camino era la Uruguay de Francescoli. Schillaci ya se había consolidado como titular en ataque junto a Roberto Baggio y empezaba a ser conocido como "el padrino del gol". Tras algunas ocasiones falladas por Totò, en el minuto 65 recibió un balón de Serena en la media luna del área. Totò empalmó un zurdazo con toda su alma ante el que nada pudo hacer el arquero uruguayo Alvez. Schillaci volvía a adelantar a la selección italiana. Cuando el partido llegaba a su final, Serena estableció el 2-0. Italia ya se encontraba en cuartos de final de su Mundial.

Irlanda era el nuevo obstáculo para la escuadra de Vicini. Schillaci volvió a ser el salvador de la selección italiana, esta vez se aprovechó de un rechace del guardameta irlandés, tras un tirazo de Donadoni, para marcar a placer y vencer por 1-0. Otra vez Schillaci volvía a ver puerta y otra vez Italia volvía a pasar de ronda. El idílio entre ambos parecía no tener fin.

Schillaci le marca un gol a Goycoechea
Schillaci bate a Goycoechea en la semifinales del Mundial
En las semifinales del Mundial llegó uno de los rivales más duros, la Argentina de Maradona y Caniggia. Una vez más, Schillaci vovió a cazar un balón suelto en el área y, anticipándose al defensa, estableció el 1-0, adelantando así al combinado italiano en el marcador. Pero Argentina no se vino abajo y Caniggia se aprovechó de una salida en falso de Walter Zenga para cabecear un centro desde la izquierda de Olarticoechea y establecer las tablas en el partido. El marcador no se movería ni en los noventa minutos reglamentarios, ni en los 30 minutos de prórroga. El partido finalizó con 1-1. Llegaba así, la lotería de los penaltys. Goycoechea detuvo los dos últimos penaltys de la selección italiana (Donadoni y Serena). Italia se veía así fuera de su Mundial, sólo quedaba luchar por el tercer puesto.

La lucha por el tercer puesto enfrentaba a Italia contra la selección de Inglaterra. Baggio adelantaba a los italianos tras un pase de Schillaci. David Platt igualaba el partido de un testarazo impecable. Cuando todo parecía indicar que el partido iría a la prórroga, volvió a aparecer el rey de este Mundial, volvió a aparecer Totò Schillaci transformando el penalty que no llegó a tirar en la tanda de semifinales. Italia 2-1 Inglaterra. Schillaci conquistó tanto el Balón de Oro como la Bota de Oro de Italia`90. Italia no será recordada por ganar su Mundial, pero tampoco el Mundial será recordado por la victoria de la RFA sobre Argentina. Cada vez que alguien diga: "Mundial de Italia 1990", la primera palabra que se nos vendrá a la boca será: "Totò", "Totò Schillaci".




Salvatore Schillaci fue el rey de Italia`90
Salvatore Schillaci consiguió tanto el Balón de Oro como la Bota de Oro en el Mundial de Italia 1990

Hässler y Baggio fueron los refuerzos de lujo de la Juventus que se unieron a Schillaci
Schillaci con Thomas Hässler y Roberto Baggio
Tras un mes increíble en el que Schillaci se convirtió en el icono de Italia, llegó el momento de volver a pensar en bianconero. Luigi Maifredi llegó al banquillo del equipo turinés, trayéndose consigo a dos de las estrellas del momento: Roberto Baggio y Thomas Hässler. El primero fue  el compañero de ataque de Schillaci durante el Mundial, y el segundo se acababa de proclamar campeón del mundo con la RFA. Las espectativas eran muy altas. Pero nada más empezar la competición oficial, comenzaron a llegar los chascos. El primero fue la sonada derrota en la Supercoppa por 5-1 frente al Nápoles. Después se caería en segunda ronda de la Coppa Italia frente al Taranto. En liga se firmaron una serie de empates que alejarían a la Juventus de la cabeza de la clasificación. En cambio, el equipo avanzaba sin problemas en la Recopa. Esa acabó siendo la única competición a la que la Juventus acabó aspirando en esta temporada. No obstante el sueño se acabó en semifinales al caer en la ida por 3-1 en el Camp Nou frente al Barcelona. En la vuelta, Schillaci ni siquiera formó parte del equipo titular debido a su flojo rendimiento y el partido concluyó con un 1-0. La Juventus consiguió la victoria pero no la remontada y terminó la temporada en blanco. A Salvatore Schillaci se le concedió el Balón de Plata en 1990.

Las altas espectativas que levantó la Juventus se quedaron en nada y de cara a la siguiente temporada se firmó a Giovanni Trapattoni para que dirigiera a la Vecchia Signora. Hässler se marchó a la Roma y Salvatore Schillaci continuaba sin levantar cabeza, negado de cara al gol. El equipo turinés acabó la Serie A en segunda posición, tras el Milán de Capello. También se llegó a la final de la Coppa Italia, pero cayó derrotado contra el Parma.

En 1992 Schillaci firmó con el Inter de Milán
Schillaci en el Inter de Milán

En el verano de 1992, Schillaci se marchó al Inter de Milán, equipo en el que estuvo durante dos temporadas en las que cada vez jugó menos. En su última temporada en el equipo de Osvaldo Bagnoli, Schillaci sumó a su palmarés un nuevo título de la UEFA, eso sí, su contribución a este título fue prácticamente inexistente. De hecho ni siquiera participó en la final en la que el Inter se impuso al Salzburgo por 1-0. Al finalizar la temporada 1993/1994 abandonó la disciplina neoazzurra dejando tras de sí unas estadísticas en la Serie A de 30 partidos disputados y 11 goles anotados.
Schilllaci celebra un gol durante su aventura japonesa
Schillaci en el Júbilo Iwata

El nuevo destino para Schillaci fue un tanto exótico: se marchó a Japón, enrolándose en las filas del Júbilo Iwata. Totò se convirtió así en el primer italiano en jugar en la liga japonesa. Schillaci estuvo jugando para el Júbilo Iwata hasta 1997. Con el equipo nipón Salvatore Schillaci disputó 93 partidos en los que anotó 65 goles.

Con la selección de Italia, Schilaci no volvió a destacar tanto como en aquel verano de 1990. Tras su retirada dejó sus cifras con la azzurra en 16 partidos disputados y 7 goles anotados (6 de esos 7 goles fueron anotado en el Mundial de Italia 90).



En 2002, con la celebración del Mundial de Corea y Japón 2002, Totò Schillaci apareció en la  memorable campaña publicitaria de la marca de bebidas alcohólicas Smithwicks.

La historia de Salvatore Schillaci es la historia de un jugador humilde, muy limitado técnicamente, pero con un carácter y un carisma inigualable. El destino le dio dos grandes oportunidades y él no las desaprovechó. Se subió al tren de la Serie A en el vagón de la Juventus de Turín (todo un primera clase) y firmó una gran temporada que le valió para ir convocado con Italia al Mundial de 1990. Allí partiendo de suplente aprovechó los minutos al máximo, para acabar siendo el mejor jugador y el máximo goleador del torneo. La noche mágica de verano de Salvatore Schillaci se alargó durante todo un mes, y eso es bastante más de lo que muchos pueden presumir.

Salvatore Schillaci como actor
Schillaci caracterizado con el personaje que interpretó en la serie televisiva Squadra Antimafia - Palermo Oggi